miércoles, 14 de marzo de 2007

Grandes palabras: erogación.

No conocía la palabra “erogación” hasta que empecé a trabajar en mi oficina. El primer día pregunté dónde estaba la máquina de café (en el sótano), eché las monedas para un capuchino (una de diez, una de veinte) y La Máquina me la mostró: “erogación”. Apareció mientras el café se vertía y yo no supe lo que quería decir. Bueno, me dije, será lo contrario de “derogación”. Pero… ¿y qué era “derogación”? Tampoco lo sabría explicar. Una máquina de café acababa de darme una lección de humildad. Inmediatamente volví a mi ordenador y busqué en la RAE. “Erogar: distribuir bienes o caudales”. Claro. ¿Cómo iba a significar otra cosa? De hecho… ¿cómo había podido pasar tanto tiempo sin comprender que las máquinas de café no dan café, que erogan café? Erogar es un verbo mucho más adecuado para describir el acto de suprema generosidad de las máquinas de café, que nos distribuyen caudales cada mañana. Caudales de vida, de energía, de luz, de todo. Dar es vulgar, erogar es divino. Desde aquel día, cada vez que echo mis dos monedas en La Máquina siento un escalofrío de devoción, humildad y entrega. No todos tenemos la oportunidad de contemplar así, de cerca, un instrumento erogador de vida. El milagro de la existencia, la explicación de todos los prodigios, de las sonrisas y de los buenos humores de cada mañana, está ahí, al alcance de mi mano. Ya nunca he vuelto a hablar de “la máquina de café” sin más. Ahora ella es La Máquina, con mayúsculas. Y sólo de pensarlo me dan ganas de llorar de la emoción.

26 comentarios:

Walter Kung Fu dijo...

Así que erogación. Vaya. Y yo que siempre pensé que el display de la máquina de mi trabajo estaba defectuoso.

ese dijo...

Quizás estás asistiendo a la explotación, por parte de tu empresa, de un empleado (La Máquina) que simplemente por conveniencia no está siendo remunerado económicamente por el trabajo que realiza.

Creo que la Constitución avala la igualdad ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Alis dijo...

Hmmm... Sin querer herir la sensibilidad de nadie, ni mucho menos dudar del derecho de igualdad ante la ley de la máquina de café de la oficina de Rfa., creo que es maravilloso que en instrumentos tan prosaicos de nuestra vida se haga un uso tan culto de nuestro idioma.
No obstante, eso también puede ser un arma de doble filo. Ayer, sin ir más lejos, me di de bruces, al subir a uno de los buses nuevos, con los cartelitos que la EMT ha juzgado necesario colocar para evitar la peligrosa posibilidad de confusión del viajero: "Validación de billetes de banda magnética", se leía sobre la maquinita, para diferenciarla de esa otra destinada para la supersónica "tarjeta anual sin contacto". Ahí estaba yo, parada delante de ambos cartelitos, dudando si la máquina se tragaría mi abono de toda la vida o me lo escupiría por anticuado.
¿Y un extranjero? ¿Aclaraciones como "erogando su café" o "valide su banda magnética" no le crearán conflictos mentales? ¿Deberíamos apostar por la simplicidad, y renunciar a la riqueza del castellano?

Anadja dijo...

Alis, estoy segura de que en otros idiomas las máquinas tampoco utilizan el lenguaje coloquial, al fin y al cabo son máquinas, por eso no hablan como los humanos...
Os imagináis que La Máquina de la oficina de Rfa dijera un día en vez de "erogando su café", "aquí tienes tu cortado"... A mi me daría miedo...

n. dijo...

Anadja: Una de las normas básicas de usabilidad de sistemas (las heurísticas de Nielsen) es hacer que el sistema utilice el mismo lenguaje que el usuario al que está destinado. Te aseguro que hay mucha gente trabajando para que algún día una máquina te diga algo así como "aquí tiene su cortado" :) (siento el arranque, pero para una cosa que me sé, no puede uno ir diciendo heurística por ahí alegremente).

Por otra parte, me encanta que una máquina de café me enseñe algo... Donde yo trabajo son estúpidas, sólo dicen "Seleccione su bebida", incluso cuando te la está sirviendo...

Rfa. dijo...

Elija su opción preferida:
UNO: Mind the gap.
DOS: Atención, estación en curva. al salir, tengan cuidado para no introducir el pie entre coche y andén.
TRES: Vigila dónde pisas. (No te vayas a escoñar).

Walter Kung Fu dijo...

CUATRO:Take it easy o Tómatelo con calma, me gustan las dos.

Anónimo dijo...

Hola. He aparecido de casualidad por tu blog, y tengo que decir que me encanta lo que escribes, como escribes, las imágenes adjuntadas a los textos que tan acertadas són... en fin, yo no soy más que una chica de 18 años que en breves cumplirá los 19, pero me ha hecho mucha gracia ver esto de la máquina de café. Yo no tengo blog, pero si fotolog, y queria poner una foto de mi capuccino de cada mañana y hablar sobre el, pero me he encontrado con la palabra erogar y se me ha ido el tiempo volando y al final no he puesto ni la foto, ni el texto, ni nada. En fin, saludos, chico Sindrogámico.

Milena.

Ludwig dijo...

Interesante blog.
En mi trabajo, la máquina de café solamente utiliza este verbo, cuando no puede servir el café: "NO EROGABLE".
Gracias por la culturilla.

Luis

Foley dijo...

He llegado a este blog buscando erogación en google porque me pasaba lo mismo con la máquina de café...
Muchas gracias por todas vuestras explicaciones.
Saludos.

nonamed dijo...

Interesante artículo, pero tengo que decir que "erogar" no siempre significa lo que tú escribes.

http://www.cafecrem.com/pespresso.htm#mextr


Si la dosis y el punto de molido son los adecuados, la erogación adopta la forma conocida como "cola de ratón"



EROGACIÓN INADECUADA

La erogación nunca debe ser demasiado rápida, discontinua y "a borbotones", fruto de un punto de molido demasiado grueso y/o una dosis de café insuficiente.

Tampoco debe ser demasiado lenta, discontinua y "gota a gota", fruto de un punto de molido demasiado fino y/o una dosis de café excesiva.

Anónimo dijo...

http://www.boe.es/g/es/bases_datos/doc.php?coleccion=iberlex&id=1985/11864
parece que ya viene de los leyezuelos de los 80, que en su afan por etiquetar todo con rebuscadas palabras, quizás par que no caigan en desusoa, dieron ya con la nota en las susodichas máquinas de café:
ORDEN DE 31 DE MAYO DE 1985 POR LA QUE SE APRUEBA LA INSTRUCCION TECNICA COMPLEMENTARIA MIE-AP-14 DEL REGLAMENTO DE APARATOS A PRESION, REFERENTE A APARATOS PARA LA PREPARACION RAPIDA DE CAFE.

Anónimo dijo...

enfermo

Art Mapuche dijo...

En realidad yo pensaba que el procesador de la máquina era muy lento y, a pesar de haber introducido las monedas y seleccionado el bendito café matinal, continuaba pidiendo que erogara más dinero por la ranurita...
O viéndolo desde un punto de vista "pelín" más paranoico... que la empresa de vending pretendía obtener una propinilla no estipulada.

Anónimo dijo...

A veces descubro situaciones que me hacen valorar la posibilidad de la existencia de "vidas paralelas". Esta mañana la máquina de café donde hago mi descanso matutino estaba averiada, cosa habitual, pero la máquina más cercana también lo estaba, cosa extraordinaria. Así que he tenido que trasladar el break a otra cafetera de la empresa que nunca había utilizado. Tras introducir "una moneda de diez centimos y otra de veinte" me he percatado de la palabreja que aparecía en el display. No he dado muchas vueltas al coco presuponiendo significados pero sí me he obligado a memorizarla para, a lo largo de la mañana, buscarlo en la RAE. Una vez comprobado el nivel cultural de la maquinita me he propuesto emplear unos minutos en mostrar al mundo web mi experiencia, pero, sorpresa, no pisaba nieve virgen, sino que ya hubo alguien que pasó por aquí.
Enhorabuena por el comentario.
Nicker

Javier dijo...

Amigo, me he identificado totalmente contigo. Llevo un tiempo preguntándole a la gente que era esa palabreja que ponía en la máquina de café que me ayuda a sobrellevar (o sobrevivir) el día, y nadie la sabía. Quizá todos somos algo incultos y hemos perdido la riqueza del vocabulario castellano, extenso como ninguno, o quizá el programador de la máquina consultó un diccionario de sinónimos para la palabra "dar".

En cualquier caso, gracias a ti y a google por solucionar mi duda.
Saludos!

June- Mari Kazetari dijo...

Me encanta. Esta noche celebramos una fiesta en SOS Racismo. Les diré a los asistentes: "¿Le erogo una copa de vino, tal vez un refresco?"

Seth dijo...

Otro más que se agachaba sorprendido a mirar el vaso de café que se iba llenando a ver si lograba desentrañar el significado de que en esos mismos momentos la máquina de mi empresa me indicara en su estado "erogacion"...
Al subir no pude menos que buscarlo y cuál ha sido mi alivio al encontrarme con que no me encuentro solo en este nuevo mundo que se ha abierto hoy para mí... ¿será correcto decirle a un camarero que me erogue un café con leche? ¿o sólo una máquina es capaz de efectuar esta tarea de forma que merezca recibir su nombre?.
¡Viva la erogación!

Anónimo dijo...

para una erogación perfecta voy a pedir a mis jefes que tanta satisfacción sea gratuita !!!! jejeje

Fdo. Cualquiera

Anónimo dijo...

Qué ergación de erudicción! Qué derroche de sabiduría! 8-P

Anónimo dijo...

hola nene sos nadia de mexico,d.f. me encanto tu explicacion si todos os explicaran como vos seriamos una jauria rabiosa de aprender-aprender jajaj desculpa la comparacion, saludos:) mi correo es cow-ichi@hotmail.com

nadia berenice dijo...

deberias hacer mas mas de lo que haces bien xoxo osea besos y abrazos:)

Andre F dijo...

Vaya, se nota que ese café de la gran máquina contiene amplios efectos estimulantes del sistema nervioso..

Chus dijo...

Buen post, también he llegado a tu web por impulso de La Máquina.
Voy a compartirlo en mi facebook...

Anónimo dijo...

El RD 2443/1969 modificado por RD 516/1972 y en estos momentos anulado, definía en su instrucción MIE-AP14 la palabra EROGACIÓN:
El efecto de pasar agua a presión y a alta temperatura a través de una porción de café molturado para extraer de éste sus partes más solubles y, en estas condiciones, obtener una bebida aromática.
Saludos.

Anónimo dijo...

Fantástica explicación! Me he reido con ganas. Yo también hablaré ahora con respeto y devocion de la Maquina de mi gimnasio.
Gracias por el sentido del humor.
Diego (Madrid)